RED VELVET BUNDT CAKE Y CALENDARIO DE ADVIENTO DE REBAÑANDO

noviembre 22, 2013

RED VELVET BUNDT CAKE

   Como muchos sabréis y si no, yo os lo cuento, el día 15 de noviembre se celebra el Día Nacional del Bundt Cake en Estados Unidos, y ya se ha traspasado a todo el mundo, con lo cual podemos decir que es el Día Internacional del Bundt Cake. Yo, como siempre voy tarde en todo, os dejo mi aportación a este día hoy. Para compensaros, os cuento un poco la historia de este pastel que es uno de los más ricos y bonitos que hay. Tiene unos moldes tan especiales que por supuesto, con ellos te dan ganas de hacer no sólo un bundt cake sino miles.


     En este pastel que he elegido hacer se unen dos grandes de la repostería como son el Red Velvet Cake y el Bundt Cake. El Red Velvet es uno de los incondicionales de la repostería americana. Es un bizcocho muy jugoso y delicioso, además de atraer por su vivo color rojo que le caracteriza y le da nombre. Acompañado con la típica crema de queso (frosting de queso) lo hace ideal para cualquier evento. En su origen, el color rojo se lo daba la remolacha que combinado con el vinagre hacía que destacase ese color cuando se le echaba el cacao. Actualmente es más normal el uso de colorante rojo.


     El Bundt Cake es un bizcocho horneado en un molde especial llamado Bundt y que se distingue por su forma de anillo con chimenea. Esta forma viene inspirada del bizcocho de frutas tradicional europeo llamado Gugelhupf. Sin embargo, los bundt cakes no tienen una receta concreta. En los años 50 y 60 en Norte América, la marca Nordic Ware popularizó estos moldes, los comercializó con el nombre de Bundt y empezó a producirlos de aluminio fundido. Actualmente los encontramos también de silicona. Las formas del molde de Bundt Cake han ido cambiando y hoy en día encontramos moldes con formas maravillosas: de catedral, de flor de Pascua (como el mío), de castillo, de rosa, e incluso de vidriera.


     Por eso, a la hora de elegir hacer un bundt cake me decidí por este Red Velvet. Además, como se acerca la Navidad, y uno de los colores preferidos de estas fechas es el rojo, pues nada mejor que este bizcocho.
     Esta receta la encontré en el blog de Food and Cook que es uno de los lugares donde se esconden las mejores recetas que he probado y cuyas fotos son maravillosas. Espero que os guste y que probéis a hacerla.


     Tengo que contaros que con esta receta participo en el calendario de Adviento de Rebañando. Tengo el honor de que me hayan pedido que haga una receta para este calendario y después de mucho quebrarme la cabeza me he decidido por ésta. Puede que no sea la más original, ni la más típica pero creo que en conjunto muestra todo lo que es para mí la Navidad: unas fechas acogedoras como la sensación que da el terciopelo, donde la alegría de compartir, el amor por los demás y la tradición van de la mano de la innovación y el estreno del Año Nuevo (como el estreno que ha sido para mí este bizcocho). Y con la esperanza de un mañana mejor, que es el sentimiento que pongo en todo lo que hago con un afán de superación que intento se vea reflejado poco a poco en mis recetas.
     Bueno, os dejo con la receta, un poco adaptada y ya os avisaré cuando salga el calendario, que será el día 1 de diciembre como es lógico, pero no sé qué día me tocará a mí.



RED VELVET BUNDT CAKE

Ingredientes:

Para el bizcocho:
170 gr. mantequilla a temperatura ambiente
450 gr. azúcar normal
500 gr. harina normal
4 huevos M
2 cdas. de colorante rojo en gel (yo usé en gel de Wilton y en pasta de Sugarfair)
15 gr. de cacao en polvo (yo usé VALOR)
1 cdta. de extracto de vainilla
1 cdta. sal
350 ml. buttermilk
1 1/2 cdta. vinagre
1 cdta. levadura química
1 1/2 cdta. bicarbonato sódico

Para el frosting:
200 gr. queso crema (tipo Philadelphia)
100 gr. azúcar glass
200 ml. nata líquida para montar fría

Preparación:

Del bizcocho:

  • Si no tenemos buttermilk, la preparamos con 350 ml. de leche y dos cucharadas de zumo de limón. Lo dejamos reposar unos 20 minutos y listo.
  • Precalentamos el horno a 180ºC. Engrasamos nuestro molde, ya sea con mantequilla y harina o con spray antiadherente y reservamos. (Si queréis mantener el rojo tan bonito por fuera, os aconsejo que lo hagáis con spray porque la harina se quedará pegada al bizcocho y le dará un tono blanquecino. Yo lo intenté con cacao en vez de con harina y se quedó con un marrón rojizo que no era lo que yo buscaba. La próxima vez, spray seguro, merece la pena).
  • En un bol, tamizamos la harina, el cacao en polvo, la levadura, la sal y reservamos.
  • En otro bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar y batimos hasta obtener una masa esponjosa, ligera y que haya blanqueado.
  • Seguidamente añadimos los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Añadimos la vainilla junto con el colorante y mezclamos hasta integrar y conseguir que nuestra masa quede uniforme. (Para desliar un poco el colorante en pasta, lo mezclé con un poco de buttermilk).
  • Ponemos el bicarbonato en un bol y añadimos el vinagre. Mezclamos. Empezará a echar pequeñas burbujas pero es normal. Añadimos la mezcla de bicarbonato a la masa y mezclamos bien hasta integrarla.
  • Ahora, incorporamos a la masa la mezcla de harina y cacao con la buttermilk, de forma alterna hasta completar, terminando con la harina, y conseguir que nuestra masa quede homogénea.
  • Vertemos nuestra masa en el molde que vayamos a utilizar. Cuando echemos la masa, no lo haremos de golpe sino inclinando el molde y dejando que la masa resbale por el lateral hasta que lo echemos todo.

     Mirad que color rojo más bonito. Intentad que no se pase en el horneado para que lo siga manteniendo.
  • Introducimos el molde en el horno precalentado durante unos 60 minutos aproximadamente o hasta que pinchemos nuestro bizcocho y veamos que la aguja sale limpia.
  • Transcurrido el tiempo, sacamos el bizcocho del horno y lo dejamos enfriar en el molde durante unos 10 minutos. Después, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar totalmente en una rejilla .

Del frosting:
  • Mientras se enfría el bizcocho, podemos preparar el frosting.
  • Antes de nada, habremos metido en la nevera un cuenco metálico y las varillas para montar la nata.
  • Montamos la nata.
  • Ponemos en un bol el queso y el azúcar y mezclamos hasta conseguir una crema suave. No demasiado porque ya sabéis que el queso se licua rápidamente.
  • Vamos añadiendo la nata al queso poco a poco y lo vamos mezclando con movimientos suaves y envolventes hasta que esté todo bien integrado. Conseguiremos una crema ligeramente untuosa que pondremos sobre el bizcocho o lo utilizaremos para acompañarlo.

     He de comentaros que en la receta original se usa un tipo de cacao en polvo, Hershey's, que no es el que yo he utilizado. El de Hershey's es un cacao que en su producción no se ha utilizado el proceso holandés como el que yo he utilizado de VALOR y, aunque el sabor puede cambiar un poco, sigue estando muy bueno. A ver si encuentro el cacao Hershey's y os cuento como queda con él.
     Como en mi casa hay algunos a los que no les gusta mucho el frosting de queso, he preferido ponerlo al lado para que se lo tome el que quiera.


     Con esta cucharadita me despido. Espero que os haya gustado y que lo probéis si no lo habéis hecho aún porque os gustará seguro.









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