Maritozzi con Panna | La Joya de la Pastelería Romana
octubre 20, 2026DULCES DEL MUNDO | EP.3. ITALIA
Dicen que si te levantas por la mañana temprano en Roma y das un paseo por sus calles, te atraerá el olor de las pastelerías con sus escaparates llenos de unos bollitos dorados, abiertos por la mitad y desbordantes de una nube de nata montada. Son los maritozzi con panna, el desayuno más icónico, irresistible y pecaminoso de Italia. No he ido yo aún a Roma. Está en mi lista de pendientes, pero sí que me puedo imaginar esas pastelerías romanas con los maritozzi después de haberlos hecho en casa. ¡Espectaculares! ¿Quieres hacer la receta conmigo? ¡Pues, vamos a ello!

De esta forma comenzamos nuestro tercer viaje con el reto Dulces del Mundo que nos lleva hasta Italia. Como siempre, mis amigas Noemí de @todocooking y Elisa de @especialmentedulce han sido mis compañeras de viaje. Ya hemos viajado a Francia, de donde me traje la tarta invertida más famosa del mundo: la tarta Tatin; luego, cruzamos el charco hasta los Estados Unidos de América donde pude "robar" un clásico de la pastelería americana: el New York Cheesecake, cuya cremosidad sorprendió a todos en casa. Y esta vez, nos quedamos en la vieja Europa para desgastar estos ricos maritozzi.

Antes de saber el significado, la palabra "maritozzi", plural de "maritozzo" me suena a corral de vecinos, calor del hogar y una nonna preparando estos bollitos bien temprano para que sus hijos y nietos disfruten de ellos. Ahora que lo he buscado, no iba yo muy desencaminada porque los maritozzi son un puro símbolo del amor. "Maritozzo" proviene de la palabra "marito" en italiano, que significa "marido", y tenía un tono afectivo o incluso burlesco, así como "mariducho".

En el siglo XIX era un dulce que los jóvenes romanos regalaban a sus prometidas el primer viernes de marzo (una especia de San Valentín más casero). Era un símbolo de compromiso, iba decorado con corazones de azúcar y, algunas veces, se escondían dentro anillos de compromiso o pequeñas joyas de oro. En su origen, en la Antigua Roma, los maritozzi eran panes rústicos, grandes, pensados para agricultores y pastores. Poco a poco fue evolucionando a lo que conocemos hoy: un rico panecillo brioche, esponjoso, abierto por la mitad y relleno con una generosa capa de nata montada ("panna" en italiano es "nata" en español o "crema de leche" como se la conoce también en otros países de Sudamérica).


La receta de estos panecillos no es complicada en absoluto. Hay otros panes más elaborados como el cozonac rumano, que requieren de más tiempo de reposo. Pero, hacer estos maritozzi te elevan al nivel Dios de masas levadas. Es una maravilla ver cómo la masa sube estando en el frigorífico y cómo duplican su tamaño en el horno y quedan tan doraditos.


A mí lo que más me llamo la atención fue su carga estética. Son ¡¡¡¡taaaaan bonitos!!!! Verlos así todos amontonaditos, con esa nata en el medio, tan blanca, contrastando con el dorado de bollito,... no sé... ¡¡dan ganas de comérselos todos!! ¡Ja, ja, ja! Y a ti, ¿qué te parecen? ¿Te han entrado ganas de hacerlos? Pues, no esperemos más. Ponte el delantal, porque te aseguro que el aroma que va a inundar tu cocina mientras se hornean vale cada segundo de espera. ¡Vamos con la receta!

MARITOZZI CON PANNA

Ingredientes
Para la masa:
200 gr. de leche templada
25 gr. de levadura fresca de panadería
500 gr. de harina de fuerza
2 huevos M
70 gr. de azúcar
1 cucharadita de sal
40 gr. de aceite vegetal
20 gr. de miel
La ralladura de una naranja
La ralladura de un limón
1 cucharadita de pasta de vainilla
60 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
1 yema de huevo M, para pincelar los bollitos
1 cucharada de leche, para pincelar los bollitos
Para el almíbar:
50 gr. de agua
50 gr. de azúcar
Para el relleno:
500 gr. de nata para montar +35%M.G. muy fría
500 gr. de nata para montar +35%M.G. muy fría
50 gr. de queso mascarpone
50 gr. de azúcar glas
2-3 gotas de aroma de vainilla Dr. Oetker
Preparación
De la masa:
- Disolvemos la levadura en la leche templada y dejamos unos minutos tapada.
- En el bol de la Kitchen Aid, echamos la harina, los huevos, el azúcar, el aceite, y la mezcla de leche y levadura. Amasamos con el gancho durante unos 8-10 minutos hasta tener una masa completamente homogénea.
- Mezclar la miel con las ralladuras y la vainilla y añadirlo a la masa. Amasar durante unos minutos hasta que se absorba completamente.
- Añadir la mantequilla en cubitos poco a poco y amasar hasta tener una masa elástica y homogénea (unos 15 minutos), que pase la prueba de la membrana.
- Poner la masa en un bol engrasado con un poco de aceite, tapar con un film y dejar reposar 1 hora a temperatura ambiente. Luego, meter en el frigorífico durante toda la noche, mínimo 12 horas.
- Sacar del frigorífico y dejar atemperar durante 1 hora.
- Dividimos en porciones de unos 70gr., bolear y poner sobre una bandeja de horno con papel de horno. Recuerda ponerlos bastante separados porque la masa va a crecer durante el reposo y luego en el horno también. A mí me salieron 14 bollitos. Tapar con papel de plástico o un paño limpio y dejar reposar hasta doblar el tamaño.
- Mezclamos la yema de huevo con la leche y pincelamos los bollitos.
- Horneamos a 175ºC, calor arriba y abajo, con ventilador, durante unos 13-15 minutos hasta que estén dorados.
- Sacar del horno y pincelar inmediatamente con el almíbar. Colocar en una rejilla para que se enfríen totalmente.
Del almíbar:
- Mientras se hacen los bollitos en el horno, hacemos el almíbar. Para ello, en un cazo, calentamos hasta disolver el azúcar y luego, dejar hervir durante 1 minuto. Retirar del fuego y pincelar los bollitos cuando salgan.
Del relleno:
- Ponemos todos los ingredientes en la batidora de varillas y batimos hasta que tengamos la nata montada, ni muy suave ni muy fuerte. Ponerla en una manga pastelera sin boquilla, con una apertura mediana.
Montaje
- Cuando estén los bollitos totalmente fríos, cortar a la mitad en vertical, pero sin llegar a cortar por completo.
- Abrimos un poco el bollito y lo rellenamos con la nata. Pasamos una espátula para alisar la superficie y decoramos con azúcar glas.
- ¡Listos para disfrutar!


Aunque la receta más tradicional solo usa mantequilla, en esta ocasión he combinado la mantequilla con aceite. ¿El resultado? Una masa brioche que no solo mantiene el delicioso sabor a mantequilla, sino que queda infinitamente más tierna, elástica y esponjosa por mucho más tiempo.


La nata es la reina de los maritozzi y es la que yo he elegido para conservar ese estilo clásico pero hay multitud de rellenos: con trufa, crema de chocolate, un toque de pistacho (tan de moda), mermelada, incluso los hay salados como los que llevan burrata y mortadela. Estos últimos ya me parecen demasiado pero, para gustos, colores. ¿Tú de qué los rellenarías?

Espero que te haya gustado la receta y que disfrutes haciéndola y comiéndola. Si te gustan las masas levadas y los panes dulces, te dejo otras recetas muy interesantes que te van a encantar:
Recuerda que si haces mis recetas, puedes etiquetarme en mis redes sociales de Facebook e Instagram como @pattyscakebakery. Me encantará verlas.
¡Hasta pronto!
XOXO
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